Sácale provecho al dinero que vas a recibir comprando de manera inteligente. Tenemos consejos muy útiles de cómo gastar tu aguinaldo y que te rinda más.

Llega el fin de año y si eres de las que siempre se lamentan porque el aguinaldo no alcanzó para mucho, tenemos algunos consejos útiles y prácticos.

Te decimos cómo gastar el aguinaldo de forma que les saques jugo y hagas compras que resulten más una inversión que un gasto.

Calcula tus fuerzas

¿Eres de las afortunadas que recibe aguinado y caja o fondo de ahorro? Este panorama luce sumamente tentador para poder comprar todas esas cosas que todo el año has deseado.

¡Ropa! ¡Zapatos! ¡Bolsos! ¡Maquillaje! ¡Gadgets! No queremos ser aguafiestas, pero si tus tarjetas de crédito están sobregiradas, tal vez sea buen momento de saldarlas y, con lo que queda, comprar algún regalito para ti o para quien más amas. Un gran regalo de fin de año es empezar el nuevo sin deudas.

Por el contrario, si tus finanzas están tan perfectas como el abdomen de Chris Hemsworth, entonces es tiempo de consentirse. Haz un presupuesto de lo que tienes y de lo que vas a gastar. Elabora una lista de lo que más deseas o necesitas comprar, investiga las mejores opciones de precios en internet y apégate a ella para no hacer compras impulsivas.

Medita tus decisiones

¿Qué necesitas y qué es un capricho? Esa es la pregunta que debes hacerte cada que no estés segura de que quieras algo . Si tu bolso de uso diario ya luce avejentado, entonces es hora de cambiarlo. Si te fascinó ese vestido blanco, pero ya tienes tres que son casi idénticos… entonces mejor otra cosa.

Los aparadores de las tiendas lucen más irresistibles cuando hay dinero en las manos, pero eso no significa que debamos dejarles todo el aguinaldo sin pensarlo. Meditar las compras y comparar precios ayuda a tomar mejores decisiones.

Guarda un porcentaje del aguinaldo

Gastarse todo el aguinaldo no es lo más conveniente, sobre todo si estás en alguna empresa donde te lo dan todo junto y no una parte en diciembre y otra en enero. Recuerda que la llamada “cuesta de enero” no es un mito.

Esto obedece a que al comenzar un año suelen juntarse gastos fijos e imprevistos como el pago del predial, seguros (vida, coche, médicos), impuestos, tal vez un incremento en luz, agua, gasolina… Si a esto se suma que en diciembre gastaste un poco de más por las fiestas, habrá que tener listo el dinero para saldar las deudas con la tarjeta de crédito.

Reservar el 30% o 50% de tu aguinaldo puede salvarte de algún gasto no previsto. Si no lo necesitas, entonces tendrás un buen ahorro para la posteridad, para invertir en tu fondo de ahorro para el retiro —tu yo de 80 años lo agradecerá— o, en un futuro más cercano, poder materializar un sueño.

Compra en las ofertas

En diciembre comienza otra temporada de ofertas. Las tiendas departamentales son muy listas y los ponen justo después del 25 de diciembre o hasta después del 1 de enero. Esto porque antes de esas fechas, las personas suelen gastar en regalos y ropa propia para estrenar en Navidad y Año Nuevo.

Por esta razón —y porque muchos no saben cómo gastar el aguinaldo— no les importa pagar lo necesario para llevarse lo que desean-necesitan… aunque solo unos días después todo esté a mitad de precio.

Una buena opción para hacer rendir tu dinero es esperar a las rebajas. Si tu superstición de Año Nuevo te obliga a estrenar, hazlo con ropa interior o algo más económico. Deja las prendas costosas para cuando estén a un precio mucho más bajo. ¡Lo estarán, te lo aseguramos!

Aprovecha las compras a meses

Los meses sin intereses pueden ser una gran idea para llevar tus regalos si no dispones de todo el efectivo al momento. Solo ten cuidado de que tu presupuesto te permita costearlos por el tiempo que te hayas comprometido a pagar.

Cuida siempre que las mensualidades que ofrecen las tiendas no sean truculentas. Esto porque no todas son “sin intereses”. Es fácil averiguarlo: al momento de comprar, pregunta cuál será el precio final de lo que te llevarás y divídelo entre las mensualidades que acordaste. Si el costo es el mismo que tiene el artículo en la etiqueta, todo bien. Si se incrementa un 10 o 20%, entonces no será un buen negocio porque te estarán cargando los intereses por el servicio.

Prefiere menos piezas, pero más calidad

Aquí ya hemos hablado de las ventajas de fast fashion y también de las desventajas. Dentro de esa última característica es que suelen ser piezas que no viven mucho, de ahí que suelan ser baratas en comparación con marcas de lujo. Nuestra recomendación es que, si vas a gastar parte de tu aguinaldo en ropa, elijas zapatos, bolsos o ropa que sepas que va a durarte no medio año ni una temporada, sino tal vez toda la vida. Invierte en pendas timeless, que puedas usar siempre y no pasen de moda.

Un buen bolso y una chamarra confeccionada con materiales de calidad pueden ser igual en precio a llevarte cinco blusas, tres vestidos, unos jeans y dos pares de zapatos en una tienda fast fashion, pero ¿qué te va a durar más?

Bolso Michael Kors, 2,800.

Y si esas prendas de lujo ya no caben en tu closet o deseas renovarlas, siempre podrás venderlas y recuperar parte de tu inversión. Aquí en Troquer tenemos ese servicio y está disponible para ti.

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