Hablar de moda en Francia es comparable a la gastronomía. Incluso entre una gran oferta de alta calidad, hay casas de moda francesas que destacan del resto.

Fanáticos de la moda como somos en Troquer, te contamos la breve e interesante historia de las firmas más destacadas de este país europeo. Te decimos por qué cada pieza que venden puede ser considerada una obra de arte.

Louis Vuitton

Es la firma de moda de lujo que más ganancias genera, la más valiosa del mundo y también la más imitada. En 1854, Louis Vuitton abrió tienda en el número 4 de la calle Neuve-des-Capucines en París. Comenzó haciendo marroquinería especializada en artículos de viaje. Él murió en 1892, pero su familia siguió con la empresa. Cuatro años después, su hijo George Vuitton creó el famoso monograma con las letras LV.

En 1913, la marca abrió su boutique en la emblemática calle de Campos Elíseos y se convirtió en la mayor tienda de artículos de viaje. Durante los años 50, sus maletas y bolsos se hicieron exitosos por la calidad de los materiales y el diseño refinado. Para 1989, esta empresa familiar se fusionó con Moët Hennessy y formaron el mayor conglomerado de lujo.

Bolso Louis Vuitton
Bolso Louis Vuitton, 35,945 pesos.

Para 1997, la marca incursionó en la ropa prêt-à-porter con Marc Jacobs como su director artístico. El diseñador neoyorkino dio una nueva vida a LV, con ropa de estilo vintage de los años 50, pero adecuada a los tiempos modernos. Desde entonces, la casa de modas ha buscado colaboraciones con personajes famosos para dar vida a sus colecciones. Algunos de ellos han sido la cineasta Sofia Coppola, el productor musical Pharrell Williams o los artistas japoneses Takashi Murakami y Yayoi Kusama.

Tras el desfile de primavera-verano 2014, Marc Jacobs dejó la casa de moda y el francés Nicolas Ghesquière, procedente de Balenciaga, lo sustituyó y es el actual capitán de este barco de lujo.

Chanel

Fue fundada en 1910 en París por la diseñadora Gabrielle Chanel, una de las diseñadoras más prolíficas e interesantes que han pisado este mundo. Su marca, simplemente llamada Chanel, se especializa en diseñar y confeccionar ropa de alta costura, lista para usar, bolsos, perfumes y cosméticos.

Conocida como Coco Chanel, la diseñadora francesa dejó marca por ser la primera en hacer ropa de lujo para mujeres diferentes: aquellas trabajadoras que preferían piezas más cómodas. Incorporó en sus creaciones rasgos andróginos buscando la liberación femenina, es decir, que por medio del vestir ellas tuvieran igualdad con los hombres.

Vestido Chanel
Vestido Chanel, 18,500 pesos.

La historia de su marca comenzó en París, con una sombrerería que después se transformó en un salón de costura. Su inspiración para crear sus prendas más icónicas fue la indumentaria masculina, de ahí surgieron sus famosos trajes de tweed, sus suéteres de cuello alto, los sombreros y bolsos. Con la Segunda Guerra Mundial, dejó de producir su línea de ropa y se dedicó solo a los perfumes y joyería. En 1954, finalizada la guerra, volvió a la confección.

Para 1971, murió Coco Chanel. Pasados 12 años, llegó el diseñador Karl Lagerfeld, quien siguió los pasos de la fundadora y dio un aire fresco a la firma, reinterpretando piezas icónicas y adaptándolo a las tendencias juveniles y del lujo actual, donde las perlas, la piel, el tweed y las cadenas aún siguen marcado la moda.

Dior

No se puede hablar de moda francesa sin mencionar la firma creada por Christian Dior en 1947. Una empresa que comenzó haciendo ropa femenina de alta costura, pero que pronto consiguió conquistar la ropa masculina, perfumería y accesorios.

La primera vez que se supo de este nombre fue en un desfile. Christian Dior presentaba su colección Corolle, un new look que llegó para refrescar el mundo que recién se reponía del paso de la Segunda Guerra Mundial. Vestidos pomposos con cinturas de avispa, cortes que dejaban los hombros al descubierto, un nuevo aire de feminidad estaba sobre la pasarela y así nació una de las más emblemáticas casas de moda en Francia… y en el mundo.

Zapatos Dior, 3,900 pesos.

Su fundador estuvo solo diez años al frente, pues murió súbitamente por un ataque cardíaco. Entonces, el joven diseñador Yves Saint Laurent asumió el timón. Con solo 21 años fue el encargado de dar continuidad al corte de elegancia que había marcado Dior. Él permaneció hasta 1961, tras su paso, el prêt-à-porter comenzó a tomar mayor fuerza en las colecciones.

Por más de 35 años, Dior se mantuvo un poco en pausa creativa. Fue en 1997, con la entrada del diseñador inglés John Galliano que la casa de modas tuvo una renovación total: introdujo trajes de gala, corsés y, sobre todo, mucha mezcla de culturas. En 2011, Galiano fue despedido tras un incidente que combinó el alcohol y unas desafortunadas declaraciones antisemitas.

El sucesor fue Raf Simons, quien se mantuvo al frente desde enero de 2012. Marcó su paso con diseños minimalistas y con aires de los años 50, regresando a lo hecho por Christian Dior en los inicios de la marca, como los cortes en A y las chaquetas de bar. Para finales de 2015, anuncia que deja la marca y en su lugar quedó Maria Grazia Chiuri, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar este puesto en la historia de maison. Las flores, los tonos pastel y las telas ligeras vuelven a la casa de modas cuyo sello siempre ha sido la elegancia.

Yves Saint Laurent

De la historia anterior se desprende la de este diseñador argelino. Él comenzó a trabajar a los 18 años con Christian Dior. Con solo 21 años, estuvo al frente de una de las firmas más importantes del mundo y se convirtió en el director artístico más joven. Se le reconoció por su inagotable ingenio solo comparado con el de Coco Chanel.

Al dejar Dior, en 1962 Saint Laurent decidió crear junto a Pierre Bergé su propia marca. Él quería reflejar en el lujo la moda juvenil, la que se veía en las calles. La marca popularizó tendencias como el atuendo “Beatnik”, chaquetas de safari para hombre y mujer. Lo hizo a la par con pantalones ajustados y botas con espinilleras altas, incluyendo la creación del traje clásico tipo tuxedo para mujer denominado Le Smoking. También arropó prendas históricas como el chaquetón, la túnica, el blusón marinero, el trench o la sahariana mezclados con un toque street, rockero y sensual a la vez.

Saco Yves Saint Laurent
Saco Yves Saint Laurent, 7,960.

En 2002, Yves Saint Laurent, tras años de salud precaria, abuso de drogas, depresión, alcoholismo y críticas a sus diseños, deja la confección de ropa y presenta su último show. Él murió en 2008 en París.

Aunque su marca sigue vigente, ahora se llama solo Saint Laurent y es propiedad del Grupo Gucci. Actualmente la casa de modas tiene injerencia en maquillaje, lentes, perfumes, bolsos, zapatos, calzado deportivo y ropa interior.

Cartier

Y como para hablar de la moda francesa también es importante mencionar la joyería, no podemos obviar a Cartier. Su inicio se marca en 1847, cuando Louis-François Cartier adquiere el taller de joyería de Adolphe Picard. La empresa ha sido herededada de generación en generación.

El primer hito de la marca fue crear el primer reloj de pulsera práctico. Este surgió cuando el aviador brasileño Alberto Santos Dumont le comentó a su amigo Louis Cartier lo poco práctico de usar relojes de bolsillo mientras volaba. Y así nació “Santos”, el primer reloj de pulsera para hombres con un distintivo corte cuadrado. Otra de las piezas más famosas de Cartier es el “Mistery clock”, un reloj con una esfera transparente. Fue llamado así porque su mecanismo estaba escondido.

Reloj unitalla Cartier, 65,000 pesos.
Reloj unitalla Cartier, 65,000 pesos.

En 1899, Cartier abrió su  establecimiento en el número 13 de la Rue de la Paix en París. Ahí no solo se vendían sus famosos relojes, sino joyas y piedras preciosas que conseguía vender como intermediario. En sus piezas propias, comenzaron a diferenciarse por usar el platino, los diamantes y los motivos de la naturaleza como animales —la icónica pantera— y flores —la orquídea en especial.

Otro de sus distintivos fue diseñar piezas para la realeza española e inglesa. También lo hizo para estrellas de Hollywood como Marilyn Monroe y Elizabeth Taylor. De la alta joyería decidieron incursionar en la marroquinería y los perfumes. Lugo lo hicieron en líneas de lentes, bolígrafos y accesorios para caballeros.

Hermès

Una de las marcas de lujo más prestigiosas tuvo sus orígenes en los caballos. De ahí su famoso logotipo con la carreta. Fue fundada en 1837 por Thierry Hermès, quien vendía sillas de montar. Fue su nieto Emile-Maurice, aficionado de los viajes y los automóviles, comenzó a darle un giro distinto al negocio. Uno de sus sellos fue el uso del denominado cierre relámpago (cremallera actual), que descubrió en un viaje a Canadá y compró la patente para usarlo en bolsos y prendas de vestir.

Durante los años 1930, Hermès produjo algunos de sus artículos más representativos. En 1935 presentó el bolso Sac à dépêches, y dos años más tarde los pañuelos Hermès carré. Sus pañuelos y mascadas de seda con estampados hechos a mano han sido sus más altos emblemas. En 1946 fueron lanzadas al mercado las corbatas de seda, y en 1949 se comenzó a producir el primer perfume, Eau d’Hermès.

Mascada de seda Hermés
Mascada de seda Hermés, 3,250 pesos.

Émile-Maurice resumía la filosofía de Hermès como “Cuero, deportes y una tradición de elegancia refinada”. Tras años de verse un poco estancada, los dueños de la marca decidieron darle una nueva vida. En 1997 se nombró a Martin Margiela como diseñador de la colección femenina. En 2003, el diseñador Jean-Paul Gaultier se convirtió en el director creativo de la línea de ropa. Él llevó a Hèrmes a entrar en la alta costura. Hizo que se consolidara como una marca de lujo auténtico que no pierde vigencia con el tiempo.

Para Gaultier, mientras que “todo el mundo se prostituye con grandes logotipos y cosas por el estilo”, Hermès se mantiene ajeno, con un “sentido de la elegancia y la discreción”.

Busca piezas de las firmas de moda francesas más relevantes en el catálogo de Troquer.

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