¿Por qué la moda de lujo cuesta lo que cuesta?

El sector del lujo es hipnótico. Muchos accedemos a él a través de la moda como forma de identidad y pertenencia. Sin embargo, este campo consiste en mucho más que eso. El precio en la etiqueta es el valor monetario, pero el valor del objeto toma otras dimensiones que no son superficiales.

Lo sabemos. Tenemos gustos caros y no tenemos lo suficiente en nuestra cuenta de banco para consentirnos con lo último de diseñador. Por otra parte, estás familiarizada con el precio en las etiquetas de marcas accesibles como H&M o Forever 21. Sabes cuánto pueden costar unos jeans o t-shirt básica de solo mirar la publicidad de la última campaña. En el mundo del fast fashion, el atractivo principal son sus amigables precios.

Al voltear a ver diseño de lujo es un escenario completamente distinto. El manejo de su marca, la comunicación de su mensaje y la calidad de su producto es un mundo aparte. Una chaqueta Chanel puede costar entre $40,000 y $140,000. Antes de que pienses que es algo absurdo, considera dos cosas. Uno, el costo de materiales y operación para fabricar este tipo de artículo. Dos, el valor añadido en forma de símbolo social y personal que se le da a un producto.

Más de 100 horas para una chaqueta Chanel

Hace poco Chanel produjo y publicó en su canal de Youtube la esencia de la casa francesa en videos cortos. Este es uno de los mejores ejercicios de branding en medios digitales. Checa el siguiente video para entender más sobre todo lo involucrado en la producción del emblemático saco de tweed.

 

Como puedes ver, el proceso de creación requiere mucho esfuerzo, desde los diseñadores, hasta las personas que puntada a puntada dedican sus habilidades a la confección de piezas únicas. Todo importa. Siendo lujo, las producciones son limitadas, por lo que la obtención de los materiales y la fabricación bajo pedido no es barata. Los países donde se fabrican las piezas tienen distintos costos de vida, renta y mano de obra. No es lo mismo leer “Made in Cambodia” en una prenda de GAP a leer “Made in Italy” sobre el cuero de una pieza de Bottega Veneta. El discurso del lujo tiene mucho que ver con la tradición de los oficios locales que por generaciones han perfeccionado una habilidad. El siguiente video muestra un poco sobre la dedicación de los artesanos de Bottega Veneta. Eso es parte de lo que pagas cuando compras una pieza de su tradicional intrecciato.

 

Aparte de los costos de materiales y fabricación, el lujo se enfoca en la experiencia de la marca. Ésta va ligada al estilo de vida que deseamos adoptar o proyectar. Desde la serigrafía del logo sobre el empaque hasta las rentas que deben de pagar por mantenerse en puntos comerciales importantes, más de la mitad de lo que se paga en el ticket tiene que ver con esfuerzos de mercadotecnia y comunicación a través de su producto y servicio. Tom Banham también señala que otra de las razones es sencilla: mantenerse exclusivos y salvar el renombre del diseño, como en el caso de Burberry 

Burberry es símbolo de lujo británico.
La actriz Daniella Westbrook y su bebé fueron de los primeros en abusar el nova check de “Burberry”. A la derecha, Romeo Beckham en la etapa más chic de la marca.

El lujo es también una inversión

Es bueno reflexionar antes de hacer una compra importante. No solo porque se está a punto de desembolsar una cantidad relevante, sino porque el producto puede bien valer el ticket. Recuerda que pagas por un diseño original, logrado por genios creativos talentosos. El producto se elabora bajo procesos exhaustivos de calidad por manos hábiles. Los productos de lujo no parecen ir en descenso de precios, por lo que si vas a invertir en una pieza de slow fashion, sería bueno hallar pronto la oportunidad para hacerlo. De esta manera verás que el lujo no es un gasto inútil, bien puede ser una inversión que podrás capitalizar en el futuro. Hay objetos cuyo valor perdura y se incrementa. Así que, ¿qué será lo siguiente que compres?

Escrito por:
Estefanía Mendiburu
Entusiasta de moda y fan del té matcha
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