‘El clóset de mis amigas’ es un negocio que cumple ese sueño de poder tener las codiciadas prendas y accesorios de lujo que ves en otras mujeres; Olga Lucía Gallego nos habla de él en esta entrevista.

¿Alguna vez has deseado que el guardarropa de tus amigas pudiera estar disponible para ti en cuanto lo desees? Esa sensación cuando una de ellas te presta algo para una fiesta suele ser maravillosa y, pensando en ello, Olga Lucía Gallego decidió emprender un negocio llamado “El clóset de mis amigas”.

Olga Lucía es colombiana, pero tan mexicana que sabe distinguir a la perfección las clases de pozole. Tiene 20 años de experiencia en la formación, recuperación integración y dirección de equipos comerciales en compañías nacionales y multinacionales. También es directora comercial y fundadora de varias marcas innovadoras en estilos de consumo.

En 2014, instalada en México, surgió una idea que le cambió la vida. ¿Qué pasaría si toda esa ropa que tienen mis amigas pudiera estar a la venta y entre nosotras —y otras mujeres también— pudiéramos comprarla y reutilizarla? Y esto, combinado con su background profesional, dio vida a “El clóset de mis amigas”, una empresa que comparte la filosofía Troquer, pero tiene otra historia.

Para saber más de esta empresa hermana, hablamos desde Colombia con Olga Lucía Gallego. Una charla muy divertida.

¿Cómo surgió la idea de llevar un sueño tipo ‘Sex and the City’ a la realidad?

Cuando llegué a México encontré un grupo de amigas que tenían clósets muy especiales, llenos de cosas hermosas, pero siempre acumulando muchas prendas, bolsos, accesorios que ya no usaban. Al ver todo eso, me dije ‘¿por qué no vender todo esto y recuperar parte de su inversión si otros pueden comprarlo a mitad de precio?’.

Cuando les conté esta idea a mis amigas surgió el proyecto, ahí saltó la idea del negocio y comencé a venderle a esas mujeres un nuevo estilo de consumo, uno cíclico. Como a mí me encanta la moda y también muchas mujeres me preguntaban qué usaba y dónde lo compraba, se me ocurrió que debería haber una tienda alternativa para comprar cosas de lujo, originales, pero a un precio más accesible.

¿Cómo fue tu experiencia con “El clóset de mis amigas”?

En México empezamos en 2014 y esto fue creciendo. De ser un negocio familiar —donde mi hija trabajaba como modelo exclusiva, mi hijo era gerente operativo y varias directoras comerciales eran amigas mías y hacían también las redes— pasó a ser una compañía donde se unieron muchas mujeres y creció mucho.

Creció gracias a que muchos medios se interesaron en el negocio, un negocio que también ayudó a fundaciones con fines humanitarios. De hecho, algunas de nuestras vendedoras quisieron también usar nuestra plataforma como canal para donaciones.

Cortesía. Olga Lucía Gallego

¿Cuáles fueron las mejores experiencias con “El clóset de mis amigas”?

El posicionamiento de marca en México, el reconocimiento que me hacía con este trabajo (en el entorno y los que no me conocían), fue muy bonito que supieran quién era yo por mi negocio. Es lindo ver a miles de mujeres exitosas saliendo con su deseada bolsa de “El clóset de mis amigas”.

¿Cuáles son los retos que has tenido con tu negocio?

Primero, la cultura de cambiar en la mete de las mujeres latinas, que podíamos empezar a usar ropa y artículos seminuevos, a implementar este nuevo sistema de consumo, entenderlo y darle una transformación. Todo esto es un proceso súper lento, ha tardado unos tres o cuatro años, pero hoy la gente la acepta más.

Ese es el reto más grande, adoptar un nuevo estilo de consumo, que la gente no siga asociando lo usado con palabras como “viejo” y “feo” sino con “lindo”, “estilo”, “moda” y “reutilizar”. La parte más divertida es justo la última, esa de querer usar la ropa de las amigas ¡y poder lograrlo!

Esta nueva forma de consumo refleja un deseo real: nosotras siempre hemos querido tener el vestido de las amigas, los accesorios de ellas, y ese deseo de niñas se volvió un negocio: del pedírselo prestado, del “lo quiero a hora” a también dejar ir ese vestido que se nos veía regio, pero ya salimos con él todas las fotos, no lo usamos y ahora podemos venderlo. Para satisfacer estos deseos, en México está Troquer y en Colombia, “El clóset de mis amigas”.

Tu empresa y tu formación han tenido mucho que ver con el empoderamiento femenino. Cuéntanos un poco más de esto.

Yo me he formado en compañías multinacionales. La idea de ayudar a las mujeres a hacer empresas ha sido mi pasión y entrenamiento personal y profesional. Mi abuela, en los años 30 comenzó a trabajar, era de las pocas que lo hacían en esa época. Mi madre también trabajaba. Es muy apasionante verles el cambio, cómo evolucionan a hacer cosas por sí misma, sin necesidad de depender de otros. La independencia económica da independencia en todo.

Me apasiona ver una mujer que toque la puerta para vender cosméticos. Todo lo que venden ellas, todo lo que venden mis amigas, todo lo compro yo. Porque creo en esa forma de ser empresarias, a todos los niveles.

También doy charlas a mujeres para emprender, he construido redes de mujeres para que aprendan a vender, a hablar en público, a desarrollar nuevos negocios. Esa parte profesional la llevé desde la infancia.

En Colombia, “El clóset de mis amigas” apoya a mujeres emprendedoras. Ahora me desempeño como Directora General, pero también soy coach ejecutiva.

¿Cómo ves negocios como Troquer, que se acercan mucho a lo que tú haces en Colombia?

Me parece que tienen una visión gigante de empoderamiento, son asertivas, organizadas y administrativamente son brillantes. Me encanta.

Cortesía. Olga Lucía Gallego

Ahora hablemos de moda. ¿Cómo describirías tu estilo al vestir?

Soy moderna pero elegante.

¿Cuáles son tus diseñadores favoritos?

Me encanta Roberto Cavalli y, el opuesto, Carolina Herrera me parece divina.

Para bolsas recomiendas…

Gucci.

Zapatos…

Jimmy Choo, son fantásticos.

Zapato Jimmy Choo, $5,000

Vestidos de noche…

Roberto Cavalli es encantador.

Preguntas que solo una colombomexicana puede contestar

¿Cumbia o ballenato?

Cumbia.

¿Sancocho o chiles en nogada?

Chiles en nogada.

¿Tamales mexicanos o colombianos?

Mexicanos (me van a decir algo, jajaja).

Diseñador colombiano favorito

Silvia Tcherassi. Me encanta su estilo fresco elegante sobrio pero innovador. Ella combina lo autóctono con la elegancia. Usa lo artesanal con mucha elegancia.

Marca o diseñador mexicano favorito

Pineda Covalin, por que combinan los colores hermosos de México, el rosa mexicano con las pinturas de cada pueblo del país que amo. Lo compro donde lo veo.

La ciudad de Colombia que el mundo debe conocer

Ibagué, yo soy de allá. Es la ciudad musical de Colombia.

El tip de estilo que le darías a una mujer

Menos, es más. Soy más del pensamiento de Carolina Herrera que del de Kim Kardashian. Hay demasiada piel mostrada sin necesidad en la moda. El escote puede ser precioso y no estar peleado con lo vulgar, se pueden ver las curvas sin necesidad de pegarlas a una tela o mostrarlas en exceso.

Descubre todo el clóset de Olga Lucía en Troquer.

 

 

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