En nuestro deseo por encontrar piezas únicas e icónicas, buscamos eventos o lugares que nos hagan sentir como estar en primera fila. Razones hay miles; desde adquirir esa pieza que faltaba en nuestro corazón hasta querer presumir un poco de nuestro gusto a la gente cercana. Sea cual sea la razón, quien nació con un espíritu cazador y un buen ojo para las oportunidades que solo se presentan una vez, sabrá bien que una venta de muestras (“sample sale”) es un evento que da cosquillas en el estómago.

Sample Sale Racks
Ya te hormiguearon las manos

Una venta de este tipo la monitoreas desde semanas antes y si no trabajas en el ámbito moda, entonces buscas la forma de cómo insertarte en la fila. Pero espera. Antes de que te desveles, hagas fila por horas (si es que pudiste colarte) y tal vez compres una pieza engañosa, te diré 5 razones por las cuales el comercio de segunda mano es quizás una mejor oportunidad para tu corazón que las tan esperadas ventas de muestras.

  1. Las tiendas de segunda mano pueden ser mucho más honestas.

Las sample sales han cambiado mucho desde su concepción hasta la actualidad. Antes realmente eran las piezas que servían de prototipos en la cadena de producción, o piezas que realmente no podían venderse en la boutique por su calidad. Así que con esto en mente, aceptarás comprar unos jeans con defectos en el lavado y pagarás poco. Sin embargo, muchas marcas usan ese tipo de ventas como ventas de los saldos que no se vendieron en su temporada regular ni en outlets. Así que te estará emocionando por… ir a un outlet de cosas no tan especiales.

Las tiendas de segunda mano te ofrecen un producto con la siguiente premisa: fue usado previamente, puede contener defectos y la mayor parte del tiempo el precio realmente es una muy buena oportunidad. No hay truco ni trampa.

  1. El tallaje puede ser erróneo en muestras

Nuestros cuerpos quedan mejor en una u otra marca. Sabrás que eres un 38 en Tod’s, pero un 39.5 en Louboutin. Está bien, estas situaciones pasan. Es cuestión de saber qué talla eres en qué marca. Cuando se trata de verdaderas muestras, el tallaje puede no tener relación con la realidad. Tal vez la pieza la usaron para un shooting o un desfile. Tuvieron que ajustar la cintura, subir el dobladillo o hacerlo con medidas personalizadas que no te quedarán. Ahí te encargo ir con el sastre a que te cobre en ajustes lo mismo que pagaste por la prenda.

  1. No hay necesidad de pelear a muerte

Hasta la más pacifista va a sacar su lado territorial cuando vea que alguien le está arrebatando ese top de cashmere que quedaba en el último rack. Es probable que tu aspereza se encienda desde que hiciste fila y ves que se están metiendo. Así que por qué no te controlas y te das cuenta que ese evento tal vez no va a cambiar tu vida. La verdadera búsqueda de tesoros está en checar las actualizaciones constantes de artículos pre-amados, algunos en impecables condiciones. Ahí mismo te vas a encontrar el top de cashmere pero sin haberte puesto rabiosa.

  1. Los newsletters importan

Ya, estás harta de spam, pero escúchame. No sabrás muy bien lo que encontrarás en la bendita venta de muestras y como diría Shakespeare, much ado about nothing (“mucho ruido y pocas nueces”). Puede que te decepciones un poco. Si vas a comprar en un comercio en línea de segunda mano, pon atención a los newsletters. Te van a informar de lo mejor que les llegó y puedes ser la primera en comprar algo que realmente vale la pena.

  1. ¡Apoya a la economía circular!

Comprar en una venta de muestras no es tan bonito como saber que estás fortaleciendo a tu propia comunidad. Finalmente las marcas populares que manufacturan en grandes volúmenes se quieren deshacer de su stock y de las piecitas con defectos. Está cool. No obstante, está más padre saber que haces circular un artículo, dándole un ciclo de vida más largo, apoyando a la economía de consumidores que como tú, supieron reconocer y querer un artículo de calidad, ¡tal vez único!.