Desde las Kardashian y los bloggeros de moda hasta IBM y Google, el futuro de la moda está en manos de los creativos, los descarados y los innovadores. 

Lo fascinante de la moda es que es una entidad cambiante y muy caprichosa. Podemos dividir el tema en dos partes, la moda a corto plazo y la moda a largo plazo. Sin importar cuál, el primer referente de estilo es la naturaleza. Las estaciones del año son el profeta más orgánico de la moda. La necesidad de cubrirnos o destaparnos impera sobre qué patrón o color llevar. Luego de satisfacer las necesidades físicas vienen las necesidades de diferenciación.

¿De dónde salieron las tendencias de moda?

En un principio la ropa era una forma de discernir entre clases, y hacia el exterior, entre culturas. Uno de los primeros trend setters fueron las realezas. Ellos establecían vestimentas que todos intentaban emular. Más tarde, los diseñadores de alta moda fueron los responsables de decirnos qué era chic y qué no. Con la posibilidad de producir cantidades masivas de ropa, la industria de la moda tuvo otro gran actor al que rendirle tributo: el dinero. Si tus mom jeans estuvieran chidos todo el año, todos los años, no tendrías necesidad de cambiarlos. Eso no le funciona a la industria. Le funciona que pienses que ya te ves anticuada para que vayas y compres algo en lo que te vas a ver bien por cuatro o seis meses. El dinero y la necesidad de mantener viva a esta industria es lo que motiva la generación de tendencias.

¿Cómo funciona el presente?

Los diseñadores de alta moda dejaron de ser autoridad cuando otras figuras pudieron llegar mejor y más rápido a los consumidores. Hoy en día las celebridades y los bloggeros de moda alcanzan a cualquiera que tenga contacto con redes sociales. Son más cercanos que la alta costura y hablan un lenguaje más amigable. Su influencia facilita que una tendencia se establezca, tome fuerza o se ponga a dormir.

 

Sobra ver a Cara Delevingne y su efecto que tuvo en la fiebre de cejas pobladas. Recordemos el furor que causó Kate Middleton con el vestido azul usado al anunciar su compromiso con el Príncipe Guillermo (de la marca Issa, y que se agotó al instante en Joseph M y Net-A-Porter). ¿Y las Kardashian? Solo Kim Kardashian West tiene 102 millones de seguidores en Instagram. Puedes odiarlas o puedes amarlas, lo cierto es que lo que ellas se pongan encima se va a vender.

Las cejas que se convirtieron en moda
Con esas cejas pasas a la historia

No importa lo que los editores de moda o las tiendas de ropa digan. Ellos ya no son los guardias celosos de la información de moda. En el corto plazo, las redes sociales gobernarán nuestro guardarropa prediciendo tendencias con uno o dos años de vida. En el mediano plazo, los movimientos económicos situarán a ciertos países como los centinelas del estilo, entre esos frentes está Rusia y China. Ellos consumen mucho y producirán mucho, sus impactos ya comenzaremos a verlo.

¿Cómo se ve el futuro de la moda?

En un futuro no tan lejano veremos al alcance popular avances tecnológicos que ya no son ciencia ficción por completo. Estos necesitan más investigación y la industria necesita tiempo para tomar este tipo de riesgos. Aún cuando habrá estilos que regresen de décadas pasadas, los avances tecnológicos serán imparables. Ya tenemos los smartwatches de Apple y otras marcas como tecnología portable o “wearables”. Google en conjunto con Levi’s produjeron la “smart jacket” que responde a suaves toques en un fragmento de tela para cambiar la canción que escuchas o saber el estado del tiempo. Zac Posen y la supercomputadora Watson de IBM crearon un vestido cognitivo que se enciende y cambia de colores dependiendo la actividad en redes sociales. Adidas trabaja en la impresión 3D para poder personalizar su calzado deportivo en el público en general. Así tendrás un tenis que se ajuste a tu anatomía y necesidades.

El vestido funcionó a base de luces LED, un twist en el evento de moda.
Clair Danes vestida de Zac Posen en la Met Gala 2016

Todavía falta tiempo pero para allá vamos. Tal vez no nos toque ver prendas que lean los signos vitales y quizás no lleguemos a imprimir en 3D todo el guardarropa tan solo con bajar archivos de diseñadores en línea. Ahora bien, las agencias de tendencias aún tienen una fuerte importancia para empresas de todo tipo. Trabajan para el sector de la vestimenta, publicidad o cine. Ser un pronosticador de moda es altamente pagado por ser cabeza de muchas industrias. ¿Qué necesitas para ser uno? Sé observador, curioso, piensa afuera de cualquier caja, usa tus sentidos para desarrollar la intuición de reconocer el futuro, hoy.

Por finalizar…

Aún en el futuro veremos referencias del pasado y del presente. Empieza por conocer lo que tienes al alcance. Proyectos como Troquer son realmente enciclopedias de las cosas que fueron el futuro y fueron furor, resultado de tendencias y aprobación del público. Afina tu ojo y captura tendencias pasadas para reinventar la moda a tu gusto.

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