Haute Couture Fashion Week Primavera 2018

Terminó la semana de la Alta Costura primavera-verano 2018, la moda en París nos mostró por qué tiene ese lugar privilegiado.

Esta vez pudimos ver desfiles en vivo por redes sociales, un plus de la modernidad. Y nos fuimos con un gran sabor de boca. Además de propuestas innovadoras, vimos encanto puro puesto en piezas de ropa. Para que te enamores como nosotros, te compartimos cinco pasarelas que seguro pasarán a la historia.

La magia de Valentino

Con la transmisión del desfile en vivo por medio de Instagram, pudimos sentirnos como en front row de París. Se apreció cada atuendo, cada movimiento de las prendas y fue posible admirar hasta los detalles mínimos de prendas tan elaboradas.

Hace un año Pierpaolo Piccoli debutó en solitario (tras la separación con Maria Grazia Chiuri) y, a juzgar por esta nueva colección, parece que ha sido un año de creatividad muy, pero muy afortunada. Sus diseños parecieron como salidos de un cuadro de Gauguin, por la paleta tan colorida y vibrante que usó en sus telas.


Vimos gabardinas extralargas con finales rizados, vestidos tan ligeros que parecían tener vida propia y tops con telas libres. Todo en colores lisos pero brillantes, como su diseño.

Si algo de todo esto es más difícil de olvidar (y es una decisión difícil) son los sombreros de esta colección. Para México es una referencia directa al famoso tocado de la Catrina. Quien los creo fue Philip Treacy, que usó plumas finas para darles vida propia. Obvio, el rojo Valentino no falló.

Si alguien en la Semana de la Moda de Alta Costura puede decir que hizo una pasarela digna de ser considerada una obra de arte, esa firma fue Valentino.

El surrealismo y feminismo de Dior

Maria Grazia Chiuri también demostró que “la soltería” le viene bien. El surrealismo y el feminismo fueron los temas predominantes en su colección. Sus diseños jugaron con blanco y negro tal como lo hace Remedios Varo en algunos de sus personajes.

No obstante, la inspiración de la diseñadora fue la artista argentina Leonor Fini. Una de las artistas de vanguardia que Christian Dior eligió exhibir en la galería en la que estuvo involucrado antes de dedicar su vida a la confección.

Chiuri retomó de Fini las ropas y tocados extravagantes para «producir» su identidad. Sobre su colección, dijo a la revista Vogue: «Ella usó su imagen para ser majestuosa y poderosa. El surrealismo habla sobre los sueños y el inconsciente, y a menudo sobre los cuerpos de las mujeres. Está muy cerca de la moda».


Así como su exdupla, Pierpaolo Piccoli, pensó en unos sombreros inolvidables, ella llevó como statement unos antifaces. Stephen Jones creó esas delicadas máscaras en homenaje a Peggy Guggenheim, que exhibió a Fini en su espectáculo de 1943, «Exposición de 31 artistas femeninas».

El maquillaje, inspirado en el surrealismo de Peter Philip, también mereció una ovación de pie.


El mensaje feminista llegó también en unos curiosos “tatuajes” y en un vestido particular que gritaba “free the nipple”.  Una muestra de que la moda también obedece a los movimientos sociales de la actualidad.

El brillo de Elie Saab

La firma se inspiró en los años 20 del siglo pasado. Los brillos sobre vestidos con transparencias, los gorros de rejilla y pedrería, plumas y volantes fueron el claro toque de inspiración. Elie Saab trajo a las musas de aquella época a la actualidad.


Si es posible describir su pasarela en tres palabras esas serían: elegancia, glamour y sensualidad. Los vestidos mostraron además siluetas muy femeninas, con escotes dignos de empoderar a una mujer.

Las plumas fueron un elemento base en su colección de alta costura. En la paleta de colores destacó el rosa pálido, el gris azulado, el blanco y los marrón. Solo piezas perfectamente confeccionadas.

Chanel, siempre Chanel

Karl Lagerfeld no desilusionó. Con esas bases firmes que tiene la casa de la que es director creativo, reinventó las piezas icónicas para entregar una romántica colección primavera- verano 2018 que presentó en el Grand Palais en París.


El tema evidente fue un jardín floral, donde las rosas fueron las protagonistas. El tradicional tejido tweed se vistió de colores pastel y de finas flores hechas en telas traslúcidas.

Las botas a media pantorrilla forradas en este tweed del siglo XXI apuntan a ser de esos diseños que veremos todo el tiempo en redes sociales. Es la forma contemporánea de vestir Chanel.

El cuento de hadas llamado Giambattista Valli

Una colección muy millennial, pero que jamás dejó de lado el tono de alta costura. Para esta colección, el diseñador italiano explicó: «He sacado mi lado romántico, esta historia de amor entre una joven noble romana y un activista político de clase obrera en los años 70», reveló sobre su inspiración.


Entre las prendas vimos sus ya tradicionales minivestidos de encaje decorados con pedrería. También mostró piezas vaporosas con estampados florales. De lo más impactante fueron sus vestidos de tul, con siluetas dignas de hacer notar a una mujer.

No se olvidó de la seda, las transparencias, de las prendas asimétricas o de inspiración oriental. El toque vintage y retro, propio de los años 60, fue otro referente. Al ver sus creaciones, no es difícil imaginar por qué se ha convertido en uno de los diseñadores más socorridos por las famosas para vestir en las alfombras rojas.

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